Liga MX 2026: Kennedy firma un golazo desde medio campo y enmudece el Volcán en la victoria de Pachuca sobre Tigres
La noche en el Estadio Universitario terminó con un rugido ahogado. Pachuca volvió a dar un golpe de autoridad en el Clausura 2026 y lo hizo con una joya futbolística que ya comienza a candidatearse como uno de los mejores goles del torneo. Kennedy, el brasileño de los Tuzos, se inventó un disparo espectacular desde casi media cancha para sellar el 1-2 sobre Tigres y dejar en silencio al Volcán.
El duelo, correspondiente a la jornada nocturna de este viernes 20 de febrero de 2026, parecía encaminado a un cierre tenso y parejo, pero sin grandes sobresaltos. Sin embargo, cuando el reloj rozaba el minuto 90, el brasileño decidió cambiar la historia del partido con un gesto técnico que recordó inmediatamente a los aficionados aquel inolvidable tanto de Daniel «Hachita» Ludueña con la camiseta de Pachuca.
Kennedy tomó el balón en zona de medio campo, levantó la mirada y, al detectar a Nahuel Guzmán adelantado, no dudó un segundo: acomodó el cuerpo y sacó un zurdazo potente y preciso, imposible para el guardameta argentino. La pelota viajó en un arco perfecto y se coló en la portería, desatando la euforia en el banquillo visitante y dejando atónitos a los seguidores felinos.
Ese gol significó la segunda anotación de Pachuca en el partido y, al mismo tiempo, el golpe definitivo para las aspiraciones del conjunto dirigido por Guido Pizarro desde el campo. Tigres, que había buscado sobreponerse en su casa, terminó frustrado ante un rival que aprovechó sus momentos con máxima contundencia.
El marcador final de 1-2 en favor de los Tuzos no solo representó una sorpresa por la jerarquía del rival y la dificultad de la plaza, sino que confirmó la tendencia ascendente del equipo de Esteban Solari en este Clausura 2026. Tras un breve periodo de inestabilidad y múltiples cambios en poco tiempo, el cuadro hidalguense comienza a mostrar señales claras de regularidad y solidez.
La actuación de Kennedy no se limita únicamente al golazo. A lo largo del encuentro fue uno de los jugadores más desequilibrantes de Pachuca, ofreciendo salida limpia, pisando constantemente tres cuartos de cancha y siendo una amenaza recurrente por el costado izquierdo. Su tanto desde larga distancia fue la culminación de una noche redonda en lo individual y en lo colectivo.
La comparación con el «Hachita» Ludueña no tardó en aparecer. En la memoria del aficionado tuzo permanece aquella anotación histórica de larga distancia que también terminó en redes y que se convirtió en símbolo de una época. Ahora, el disparo de Kennedy se suma a esa galería de obras de arte y, para muchos, será un nuevo referente cuando se hable de goles de media cancha en la Liga MX.
El contexto del partido le da aún más valor a la jugada. En un momento apremiante, con el duelo empatado y el tiempo consumiéndose, la mayoría de los jugadores hubiera optado por retener la pelota o buscar un pase seguro. Kennedy, en cambio, apostó por la genialidad. Ese atrevimiento fue exactamente lo que necesitaba Pachuca para romper el libreto y regresar a casa con los tres puntos.
La reacción de la afición de Tigres fue de incredulidad. El Volcán, normalmente uno de los estadios más ruidosos y presionantes del país, se quedó enmudecido. Lo que se preveía como una noche de fiesta local terminó convertida en una exhibición de efectividad visitante y en una prueba más de que, en el futbol mexicano, ningún marcador ni escenario están garantizados.
Para Solari, este triunfo tiene un valor que va más allá de la tabla de posiciones. Cada victoria refuerza el discurso del entrenador ante el vestuario y ante una afición que ha vivido en poco tiempo cambios de técnico, modificaciones de plantel y ajustes tácticos. El proyecto necesitaba resultados para consolidarse y partidos como el de Nuevo León son una señal de que el rumbo empieza a aclararse.
El estratega argentino ha logrado que Pachuca recupere algunas de sus señas de identidad: un equipo dinámico, con buen trato de balón, capaz de competir en cualquier cancha y de hacer daño tanto en ataques elaborados como en acciones de sorpresa. El gol de Kennedy, surgido de un destello individual, también es producto de la libertad que el cuerpo técnico otorga a sus hombres de talento para tomar decisiones arriesgadas en los momentos clave.
Desde la perspectiva táctica, Pachuca supo adaptarse a un rival que acostumbra dominar en casa. El equipo hidalguense se replegó con orden cuando fue necesario, cerró espacios en la zona de gestación de Tigres y apostó por transiciones rápidas. Esa combinación de solidez defensiva y velocidad al frente fue minando poco a poco al cuadro regiomontano, que nunca terminó de sentirse cómodo sobre el césped del Universitario.
El triunfo de visitante también envía un mensaje al resto de los contendientes del Clausura 2026: Pachuca no solo aspira a meterse a la fase final, sino a pelear seriamente por los puestos de privilegio. Los aficionados sueñan, y con razón, con ver al equipo pelear por lo más alto de la Liga MX en lo que resta del torneo, sustentados en resultados importantes como este en una de las canchas más complicadas del país.
En el vestidor tuzo, la sensación es de crecimiento. Jugadores que llegaron recientemente comienzan a entenderse mejor, las sociedades en el campo se ven más fluidas y los conceptos de Solari aparecen cada vez con mayor claridad. La victoria en el Volcán funge como un punto de inflexión anímico: refuerza la confianza y consolida la idea de que el equipo está en el camino adecuado.
Para Tigres, en cambio, el resultado prende algunas alarmas. Más allá del gol de antología, la derrota en casa obliga a revisar detalles en la concentración defensiva y en la gestión de los minutos finales. Recibir un tanto de media cancha en un instante tan crítico habla tanto de la genialidad del ejecutante como de una desconexión momentánea que en el futbol de alto nivel se paga carísimo.
En términos emocionales, el impacto del gol de Kennedy será duradero. Para la hinchada de Pachuca es una imagen que se repetirá una y otra vez: el zurdazo, el vuelo del esférico, la estirada inútil de Guzmán y el silencio que invade el Volcán. Para los amantes del futbol en general, es un recordatorio de por qué este deporte es capaz de cambiar un partido en un segundo y de convertir a un jugador en protagonista absoluto de la noche.
Con este resultado, Pachuca y Esteban Solari se afianzan como uno de los proyectos más interesantes del Clausura 2026. El equipo ha atravesado una etapa de transformaciones en muy poco tiempo, pero las señales actuales apuntan a una evolución positiva. La afición, ilusionada, espera que esta racha de buenos resultados se mantenga y que el club vuelva a ser protagonista en las instancias decisivas del campeonato.
En definitiva, el gol de Kennedy no fue solo una jugada espectacular: fue la síntesis perfecta del momento que vive Pachuca. Atrevimiento, calidad, valentía para desafiar el contexto y capacidad para resolver en los minutos determinantes. Una obra maestra desde media cancha que no solo silenció el Volcán, sino que encendió la ilusión tuza en la Liga MX 2026.
