«La Comisión de Árbitros es una vergüenza»: Fernando Guerrero cuestiona las evaluaciones en la Liga MX
La polémica arbitral del América-Monterrey no terminó con el silbatazo final. Fernando «Cantante» Guerrero, exárbitro mexicano, dirigió sus críticas a la Comisión de Árbitros por la manera en que, según señaló, se habrían evaluado las actuaciones de Óscar Mejía y Jassiel Reynoso, integrantes del equipo arbitral del encuentro.
El foco de la controversia fue una acción entre Cristian Borja, jugador del América, y Jesús «Tecatito» Corona, de Rayados. Para Guerrero, el contacto debió sancionarse como penalti a favor del conjunto regiomontano. También cuestionó que Reynoso, responsable del VAR durante el partido, no recomendara al árbitro central revisar la jugada.
A través de una publicación en X, el exsilbante expresó su enojo con una frase contundente: «¡La Comisión de Árbitros es una vergüenza!». Después, sostuvo que Mejía habría recibido un castigo, mientras que Reynoso presuntamente habría sido premiado, pese a que no pidió una revisión de la acción señalada.
Es importante precisar que el supuesto premio a Reynoso no fue confirmado oficialmente. Se trata de una afirmación de Guerrero y, por tanto, no puede presentarse como una decisión acreditada de la Comisión. Su crítica se centra en la aparente diferencia de consecuencias para dos integrantes del cuerpo arbitral involucrados en el mismo partido.
La jugada que originó el reclamo
El incidente entre Borja y Corona abrió el debate sobre si existían elementos suficientes para marcar penalti. Guerrero consideró que sí y reprochó que el VAR no llamara al árbitro de campo para que analizara la acción en el monitor. La falta de revisión se convirtió así en parte central de la controversia.
La discusión no se limita a determinar si hubo o no infracción. También plantea preguntas sobre la comunicación entre el juez central y el equipo de videoarbitraje, así como sobre el nivel de intervención que se espera del VAR en una jugada interpretativa. Para Guerrero, la omisión de una revisión debió tener consecuencias.
Críticas al sistema de evaluación
El exárbitro apuntó más allá de la decisión tomada durante el encuentro. «El verdadero escándalo no está en la cancha, sino en quien dirige y evalúa a los árbitros», escribió al cuestionar a las autoridades responsables de supervisar a los silbantes y definir las medidas posteriores a sus actuaciones.
Su señalamiento pone sobre la mesa un asunto recurrente en el futbol mexicano: la transparencia de los criterios con los que se revisa el trabajo arbitral. Cuando no se explican las evaluaciones ni las razones detrás de una sanción o una designación, resulta difícil saber si casos similares reciben un tratamiento equivalente.
La responsabilidad en una jugada polémica puede involucrar tanto al árbitro central como al equipo del VAR, aunque sus funciones son distintas. El juez de campo toma la decisión inicial; el videoarbitraje puede intervenir de acuerdo con los protocolos establecidos y ayudar a revisar situaciones determinantes. Por eso, las críticas a la actuación de uno no necesariamente eliminan las preguntas sobre el desempeño del otro.
Para valorar este episodio también conviene separar tres aspectos: la interpretación de la jugada, la decisión de solicitar o no una revisión y las medidas que la Comisión adopta después del partido. Una discusión sobre el posible penalti no confirma, por sí sola, que haya existido una sanción interna o un reconocimiento a alguno de los árbitros.
La falta de información oficial sobre esas consecuencias alimenta las versiones y hace que los reclamos cobren mayor fuerza. Una explicación pública de los criterios aplicados permitiría distinguir entre una opinión sobre el partido y una decisión administrativa, además de aclarar si los integrantes del equipo arbitral fueron evaluados de manera diferente.
El caso vuelve a poner bajo presión a la Comisión de Árbitros de la Liga MX. La crítica de Guerrero no solo apunta a una acción concreta entre América y Monterrey: cuestiona cómo se distribuye la responsabilidad dentro del equipo arbitral y de qué manera se justifican las evaluaciones posteriores. Hasta que exista una confirmación oficial sobre los supuestos castigos o premios, esas versiones deben mantenerse como parte de la denuncia del exsilbante, no como hechos comprobados.
