Nike toma la Ciudad de México: el futuro patrocinador de Chivas se deja ver en el Metro y en Guadalajara
El momento deportivo de las Chivas Rayadas del Guadalajara en el Torneo Clausura 2026 de la Liga MX no podría ser más favorable. El Rebaño Sagrado marcha en la cima de la tabla general y, además, mantiene su condición de invicto, lo que ha generado un clima de tranquilidad y confianza en Verde Valle. En medio de este contexto positivo, comienza a perfilarse un cambio de era en el tema de patrocinio deportivo: todo indica que Nike será la nueva marca que viste al equipo tapatío a partir del Apertura 2026.
Durante las últimas semanas, la firma estadounidense ha intensificado su presencia en puntos clave tanto de la Ciudad de México como del estado de Jalisco. En estaciones del Metro capitalino y en el tren ligero de Guadalajara han aparecido espectaculares y anuncios con un mensaje contundente: la palabra “Próximamente”, acompañada del icónico logo de Nike y la silueta de una camiseta con franjas rojas y blancas, muy similares a las características del uniforme tradicional de Chivas.
Estos visuales han disparado la expectativa entre los aficionados rojiblancos, pues refuerzan los rumores de que el club estaría por poner fin a su larga relación con la firma alemana Puma para dar paso a un nuevo ciclo con Nike. Aunque la directiva no ha oficializado el anuncio ni revelado detalles del contrato, todo apunta a que el cambio se concretaría de cara al Torneo Apertura 2026. Hasta entonces, se espera que continúen las campañas de intriga y promoción en diferentes ciudades del país.
La estrategia de “invasión” de Nike no es casual. La Ciudad de México, con millones de usuarios diarios en el Metro, es un escaparate masivo para cualquier campaña de marketing deportivo. A ello se suma Guadalajara, casa de las Chivas, donde el tren ligero y las zonas más transitadas se han convertido en un escenario ideal para alimentar el entusiasmo de la afición. El mensaje es claro: antes de que el acuerdo se haga oficial, la marca quiere posicionarse en la mente de los seguidores rojiblancos y de los aficionados al futbol en general.
Más allá del uniforme, el eventual vínculo entre Chivas y Nike tendría un fuerte impacto comercial y de imagen. El Rebaño es uno de los clubes más populares de México, con una enorme base de seguidores a nivel nacional y en Estados Unidos. Para la marca estadounidense, asociarse con un equipo que solo juega con futbolistas mexicanos representa una oportunidad única de conectar con una identidad profundamente arraigada en la cultura futbolera del país. Por su parte, Chivas ganaría visibilidad internacional, acceso a nuevas líneas de producto y una proyección global más sólida.
En el plano deportivo, el equipo atraviesa una etapa de reconfiguración. Tras la salida de Javier “Chicharito” Hernández, figura mediática y referente ofensivo, la institución ha decidido apostar con firmeza por el proyecto encabezado por su entrenador, Gabriel Milito. El técnico argentino ha sido respaldado por la dirigencia para devolver a Chivas a la cima del futbol mexicano y recuperar el protagonismo que su dueño, Amaury Vergara, viene exigiendo desde hace varias temporadas.
Milito no solo tiene la encomienda de pelear por el título del Clausura 2026, sino también de consolidar una identidad futbolística reconocible, agresiva y competitiva, que permita a Chivas codearse de nuevo con los clubes más dominantes de la liga. En este sentido, la posible llegada de Nike coincide con una narrativa de “nuevo ciclo”: nuevo impulso comercial, nueva etapa deportiva y renovación de ambiciones.
La nación rojiblanca vive este 2026 con la esperanza de que por fin sea el año del despegue definitivo. El Estadio Akron se prepara para una posible celebración grande si el equipo consigue coronarse en el Clausura 2026. Un título en medio de este contexto —con el liderazgo en la tabla, el invicto vigente y el ruido en torno al nuevo patrocinador— sería el escenario perfecto para presentar un nuevo uniforme y una nueva alianza de marca, reforzando la idea de que Chivas entra a una era distinta tanto en la cancha como fuera de ella.
Para muchos aficionados, el cambio de Puma a Nike también se interpreta como un mensaje de modernización. La marca estadounidense suele asociarse con diseños innovadores, fuerte presencia en el mercado global y una agresiva estrategia de marketing digital. Los seguidores ya especulan sobre cómo lucirá la nueva camiseta rojiblanca: si se respetará al máximo la tradición de las franjas verticales, si se incorporarán detalles retro o si apostarán por un diseño más arriesgado que combine historia y vanguardia.
Otro aspecto relevante es el impacto que este acuerdo podría tener en las líneas de entrenamiento, ropa de viaje y colecciones de moda urbana inspiradas en Chivas. En los últimos años, la frontera entre indumentaria deportiva y streetwear se ha ido difuminando, y un club con una afición tan numerosa como la rojiblanca es un terreno fértil para colecciones especiales, lanzamientos limitados y colaboraciones con artistas o diseñadores. La expectativa no se limita al jersey de juego; se extiende a toda una gama de productos que podrían multiplicar la presencia de Chivas en el día a día de sus seguidores.
Desde una perspectiva de negocio, la llegada de Nike a la Liga MX con uno de los equipos más populares del país también podría generar un “efecto dominó”. Otros clubes, rivales directos de Chivas, estarían atentos al movimiento para evaluar sus propias estrategias de patrocinio. La competencia entre marcas deportivas se intensificaría, lo que, a la larga, podría traducirse en mejores contratos para las instituciones, mayor calidad en las equipaciones y campañas publicitarias más ambiciosas en el futbol mexicano.
En el entorno del equipo, el liderazgo que hoy presume Chivas en el Clausura 2026 sirve como respaldo perfecto para esta renovación de imagen. No es lo mismo presentar una nueva camiseta o un nuevo patrocinador en medio de una crisis deportiva, que hacerlo mientras el club domina la clasificación y mantiene el invicto. El discurso oficial, cuando llegue el anuncio, podría girar alrededor de conceptos como “renacimiento”, “orgullo rojiblanco” y “futuro”, capitalizando tanto el rendimiento en la cancha como la emoción generada por la campaña de Nike.
El rol de Amaury Vergara es clave en todo este proceso. El propietario del club lleva tiempo insistiendo en que Chivas debe recuperar su estatus de protagonista permanente de la Liga MX, no solo a través de fichajes llamativos, sino con una gestión integral que abarque fuerzas básicas, estructura deportiva, imagen institucional y vinculación con la afición. Un acuerdo con una firma de la magnitud de Nike encaja con esa visión de crecimiento, pero la verdadera medida del éxito estará en lo que el equipo consiga en el césped.
De concretarse el título en el Clausura 2026 y confirmarse la alianza con Nike para el Apertura 2026, Chivas podría cerrar un ciclo y abrir otro bajo condiciones inmejorables: campeón, con una base sólida de jugadores, un proyecto deportivo estable con Milito y un nuevo escaparate global gracias a su patrocinador. Sin embargo, el futbol no ofrece garantías, y tanto el club como la marca saben que el rendimiento deportivo es el mejor aliado de cualquier campaña de marketing.
Mientras tanto, la “invasión” visual de Nike en la Ciudad de México y en Guadalajara sigue cumpliendo su objetivo: mantener a todos hablando de Chivas incluso cuando no hay balón rodando. Los anuncios con el mensaje “Próximamente” y la silueta rojiblanca funcionan como un recordatorio constante de que algo grande se está cocinando en el entorno del Rebaño Sagrado. La afición mira al calendario con ilusión, esperando que los próximos meses confirmen no solo un nuevo uniforme, sino el regreso definitivo de su equipo a la gloria.
