Luis Ángel Malagón relata la difícil rehabilitación que atravesó tras su lesión
El regreso de Luis Ángel Malagón a las canchas está cada vez más cerca, pero el arquero del América tuvo que superar una recuperación especialmente compleja. La rotura del tendón de Aquiles que sufrió en marzo, durante un partido de Concachampions frente al Philadelphia Union, no solo lo apartó del equipo durante meses: también le hizo temer que quizá no volvería a jugar.
«Lo más difícil fue volver a aprender a caminar», reconoció el guardameta. En los momentos más duros, explicó, llegó a preguntarse cómo quedaría después de la lesión e incluso consideró la posibilidad de abandonar el futbol. Ahora, agradece haber avanzado en la rehabilitación y asegura que espera volver a competir y pelear por otro título.
La lesión cambió por completo un año que había comenzado con grandes expectativas. Malagón aspiraba a consolidarse como titular de la Selección Mexicana de cara a la Copa del Mundo, pero primero perdió ese puesto ante Raúl Rangel y, poco después, la gravedad del problema físico lo dejó fuera del torneo.
Desde aquel encuentro contra el Philadelphia Union han transcurrido cerca de siete meses. El portero, tricampeón con las Águilas, todavía no ha disputado un partido con el primer equipo desde entonces, aunque su posible retorno empieza a tomar forma. Podría tener minutos en los amistosos de la Fecha FIFA, en los que América se mediría con Cruz Azul y Chivas.
La primera aparición del arquero con el plantel principal podría producirse este jueves ante Cruz Azul, en San Diego. Por ahora, Malagón ya ha tenido actividad con las categorías inferiores del club. En esos partidos cometió algunos errores, aunque la falta de ritmo competitivo tras una lesión prolongada puede influir en su rendimiento.
Mientras el michoacano completa su recuperación, Rodolfo Cota ha defendido la portería azulcrema. Su aporte ha sido importante para que América ocupe el segundo lugar del Apertura 2026 de la Liga MX, además de tener un partido pendiente. La vuelta de Malagón abrirá un nuevo escenario para el entrenador, Guillermo Almada, quien deberá decidir cuándo está preparado para regresar y qué papel tendrá en el equipo.
La decisión no dependerá únicamente de que el portero pueda entrenar o jugar algunos minutos. Tras una lesión del tendón de Aquiles, el cuerpo técnico y el personal médico suelen valorar también la fuerza, la movilidad y la capacidad de reaccionar ante acciones propias de un partido. Un arquero necesita impulsarse, saltar, cambiar de dirección y caer con seguridad: recuperar esas acciones de manera progresiva resulta esencial.
Por eso, los amistosos pueden servir como una etapa intermedia entre los entrenamientos y la competencia oficial. La cantidad de minutos y la intensidad deben aumentar con cautela, de acuerdo con la respuesta física del jugador. No hay una fecha universal de regreso: cada rehabilitación tiene sus propios tiempos y requiere seguimiento profesional.
También será importante que Malagón recupere confianza. Después de varios meses fuera, volver a disputar balones divididos o realizar movimientos explosivos puede generar dudas incluso cuando el avance físico es favorable. La continuidad en las prácticas y la adaptación gradual a situaciones reales de juego ayudan a medir ese proceso.
Su posible retorno tiene un significado especial para América. Malagón fue una pieza destacada durante el histórico tricampeonato y se convirtió en uno de los referentes del plantel. Sin embargo, el equipo deberá equilibrar ese peso deportivo con la necesidad de evitar una vuelta apresurada. Cota ha respondido en su ausencia, de modo que el club cuenta con margen para decidir el momento adecuado.
Para el propio arquero, superar la lesión ya representa un paso importante. Volver a caminar, recuperar la actividad con el balón y acercarse a los partidos son etapas distintas de una misma rehabilitación. La expectativa está puesta en los amistosos, pero su presencia en ellos no garantiza por sí sola un regreso inmediato a la titularidad: la prioridad será que pueda competir con seguridad y sostener el ritmo.
