Márquez pierde jugadores antes de buscar su primera victoria con México: Gilberto Mora causa baja
El comienzo de Rafael Márquez al frente de la Selección Mexicana se complica. A los resultados adversos de sus primeros partidos se suma ahora la salida de Gilberto Mora, quien no estará disponible para el encuentro ante Chile del martes 6 de octubre. El Tri afrontará ese compromiso con varias ausencias por molestias físicas y suspensión.
La Federación Mexicana informó que Mora dejará la concentración debido a problemas físicos y regresará a su club, Xolos de Tijuana. También causará baja Mateo Chávez, jugador del AZ Alkmaar, quien no podrá participar en el siguiente partido por la suspensión derivada de su expulsión.
La lista de futbolistas que ya no están con el equipo incluye a Hirving «Chucky» Lozano. El atacante del LA Galaxy abandonó la concentración en Los Ángeles, después de que se comunicara que tenía molestias. Así, Márquez pierde a tres jugadores antes de cerrar esta serie de encuentros.
Las ausencias llegan en un momento delicado para el seleccionador. México empató ante Colombia y Perú, y luego cayó por 3-0 frente a Estados Unidos. El duelo contra Chile representa una nueva oportunidad para conseguir el primer triunfo de esta etapa, pero el cuerpo técnico deberá resolver cómo cubrir las bajas y ajustar un equipo que ha tenido dificultades para crear ocasiones de gol.
La salida de Mora resulta especialmente sensible por lo que había mostrado en el campo. Aunque solo disputó 65 minutos frente a Colombia, el joven de Xolos destacó por su circulación de balón en la zona ofensiva y fue uno de los elementos más activos del conjunto mexicano en ese partido. Su ausencia reduce las opciones de Márquez para dar continuidad a ese aporte creativo.
El reto no se limita a reemplazar nombres. México necesita mejorar la elaboración de sus ataques, conectar con mayor frecuencia el mediocampo y los delanteros, y aprovechar mejor las posesiones. Ante Chile, la selección tendrá que encontrar alternativas para generar peligro sin uno de los jugadores que más claridad había mostrado con el balón.
Márquez también afronta esta convocatoria sin otros futbolistas de peso. Raúl Jiménez, Julián Quiñones y Edson Álvarez no formaron parte de la primera lista, debido a lesiones o a la falta de ritmo de juego. La acumulación de ausencias deja al equipo sin varias opciones que podrían aportar experiencia, profundidad o equilibrio en distintas zonas del campo.
La suspensión de Chávez obliga, además, a reorganizar la defensa o el sector en el que el cuerpo técnico tenía previsto utilizarlo. Aunque cada baja responde a una circunstancia distinta, el efecto es el mismo: el seleccionador cuenta con menos variantes para preparar un partido importante y evaluar a sus jugadores.
El encuentro ante Chile puede servir para medir la capacidad de reacción del grupo. Después de tres partidos sin ganar -dos empates y una derrota-, México necesita mostrar avances tanto en el resultado como en su funcionamiento. Una mayor precisión en el último pase y más presencia en el área serán aspectos clave para cambiar la imagen ofensiva.
La situación también abre una oportunidad para los futbolistas que sigan disponibles. Quienes reciban minutos podrán competir por un lugar y demostrar que el equipo puede encontrar soluciones más allá de sus figuras habituales. Para Márquez, el desafío será aprovechar esa profundidad sin renunciar a una propuesta ordenada.
Con Mora, Chávez y Lozano fuera, además de las ausencias previas de Jiménez, Quiñones y Álvarez, el margen de maniobra se reduce. México buscará cerrar esta serie con una victoria, mientras su nuevo seleccionador intenta construir una identidad de juego en medio de resultados irregulares y una plantilla afectada por lesiones, molestias y sanciones.
