Las leyendas del América regresan al Azteca para celebrar los 110 años de las Águilas
El América aprovechó el partido frente a Monterrey para conmemorar sus 110 años de historia con un homenaje a varios futbolistas que dejaron huella en el club. Durante el descanso, antiguas figuras azulcremas saltaron al césped del Estadio Azteca y recibieron el reconocimiento de la afición.
La celebración se realizó en vísperas del aniversario de fundación del equipo, que se cumple el 12 de octubre. La directiva reunió a jugadores de distintas épocas, protagonistas de momentos importantes para la institución y representantes de una trayectoria que se extiende por más de un siglo.
Uno de los nombres más ovacionados fue Héctor Miguel Zelada. El arquero argentino fue una pieza clave del América que conquistó tres títulos consecutivos a mediados de la década de 1980 y es recordado entre los guardametas más destacados que han defendido el arco del club. También participó Adrián Chávez, otro portero emblemático de las Águilas.
La lista incluyó a Arlindo do Santos, brasileño que ocupa un lugar especial en la historia del estadio: fue el primer futbolista en marcar un gol en el entonces llamado Estadio Azteca, recinto que actualmente lleva el nombre de Estadio Banorte. Su presencia vinculó el homenaje no solo con la historia del equipo, sino también con la del escenario donde se celebró la ceremonia.
Entre los exjugadores que desfilaron estuvieron además Ángel Reyna y Aquivaldo Mosquera. El defensor colombiano fue capitán del América durante una etapa recordada, aunque su paso también quedó asociado a la polémica frase «capitán de agua», pronunciada tras una dolorosa derrota ante Chivas en 2011. Juan Hernández, considerado por muchos aficionados uno de los mejores laterales en la historia azulcrema, completó el grupo de homenajeados.
Como suele ocurrir en las celebraciones con figuras históricas, la ausencia de algunos nombres generó comentarios. Carlos Reinoso, a quien muchos seguidores consideran el americanista más grande de todos los tiempos, no estuvo presente. Tampoco asistieron Daniel Brailovsky, Antonio Carlos Santos, Enrique Borja ni Guillermo Ochoa, quien se retiró recientemente de las canchas.
La ceremonia tuvo un significado especial para varias generaciones de aficionados. Los futbolistas homenajeados representan etapas diferentes del América, desde sus primeros capítulos en el Estadio Azteca hasta los equipos que construyeron su prestigio en las décadas posteriores. Cada aparición permitió evocar títulos, partidos decisivos y figuras que siguen formando parte de la memoria del club.
El reconocimiento durante el descanso también convirtió el partido contra Monterrey en algo más que un compromiso de temporada. La presencia de antiguos jugadores sobre el césped ofreció a los seguidores la oportunidad de ver reunidos a protagonistas de distintas épocas en el mismo escenario donde el América ha vivido algunos de sus momentos más importantes.
Los aniversarios de un club suelen servir para repasar sus logros, pero también para recordar a quienes contribuyeron a construir su identidad. En este caso, el homenaje puso el foco en futbolistas cuyo legado permanece vigente entre la afición y cuya trayectoria ayuda a explicar la dimensión histórica de las Águilas.
La celebración, sin embargo, también dejó en evidencia que una lista de homenajeados nunca puede representar por completo toda la historia de una institución. La ausencia de figuras tan reconocidas como Reinoso o Brailovsky hizo que la jornada estuviera marcada tanto por los reencuentros como por los nombres que no aparecieron en la cancha.
A 110 años de su fundación, el América volvió la mirada hacia su pasado en el mismo estadio que ha sido escenario de capítulos decisivos para el equipo. El desfile de leyendas, las ovaciones y los recuerdos compartidos convirtieron el descanso del encuentro ante Monterrey en un reconocimiento a distintas generaciones de azulcremas y a la huella que dejaron en la historia del club.