«No lo arriesgaría»: cuestionan la posible titularidad de Gilberto Mora ante Estados Unidos
Rafael Márquez afrontará su primer Clásico de Norteamérica como entrenador de la Selección Mexicana con una decisión bajo debate: la posible inclusión de Gilberto Mora en el once inicial frente a Estados Unidos. El encuentro se disputará en el State Farm Stadium de Phoenix, Arizona, y será el tercer compromiso de preparación del Tri en su gira por territorio estadounidense.
México llega tras empatar 1-1 contra Colombia y repetir el mismo marcador ante Perú. Márquez todavía no conoce la victoria como técnico del combinado nacional, por lo que el duelo ante su vecino del norte adquiere un significado especial, aunque no haya un título ni una clasificación en juego.
La incertidumbre sobre Mora tiene un antecedente reciente. El futbolista de Xolos de Tijuana fue titular frente a Colombia, pero recibió un fuerte golpe en el tobillo y terminó con molestias. Después no participó contra Perú, en un partido que también formó parte del proceso de observación de jugadores llevado adelante por el cuerpo técnico.
Ahora podría regresar al equipo inicial ante Estados Unidos. Esa posibilidad generó críticas: durante el programa «Cuadro Titular», de FOX ONE, el analista Ángel García Toraño sostuvo que no valdría la pena exponer al joven en un amistoso, especialmente después del golpe que recibió.
La preocupación se centra en la relación entre el riesgo físico y la importancia del partido. Si Mora aún presenta molestias, una nueva exigencia podría agravar el problema; si está recuperado y cuenta con el alta médica, su participación dependerá de la evaluación del cuerpo técnico. Hasta que se conozca la alineación, su titularidad debe entenderse como una posibilidad, no como una decisión confirmada.
Un amistoso con intensidad de clásico
Aunque el resultado no otorgará trofeos ni modificará una clasificación internacional, México y Estados Unidos suelen disputar sus enfrentamientos con una carga competitiva particular. La rivalidad entre ambas selecciones tiene dimensiones deportivas y también está atravesada por factores sociales y políticos, algo que contribuye a que cada choque despierte una atención especial.
Para los futbolistas, además, ganar este partido puede tener un valor propio. La presión del público, el orgullo y el historial entre los equipos hacen que un encuentro de preparación no siempre se juegue con la calma habitual de un amistoso. Por eso, la decisión de alinear a Mora plantea un equilibrio entre aprovechar su talento y proteger su condición física.
Márquez también tiene motivos deportivos para buscar un buen resultado. Tras dos empates, una nueva igualdad o una derrota dejaría un balance sin triunfos al cierre de esta parte de la gira, independientemente del resultado del partido posterior contra Chile, programado para el martes en Los Ángeles.
La situación del joven no debería evaluarse únicamente a partir de la importancia simbólica del clásico. También cuentan el estado del tobillo, la respuesta del jugador en los entrenamientos y la recomendación del equipo médico. En un calendario de partidos consecutivos, administrar los minutos puede ser tan relevante como elegir el once más competitivo.
Qué puede ganar México con la decisión
Si Mora está en condiciones de jugar, darle minutos podría permitir al cuerpo técnico observar cómo responde ante un rival de alta exigencia. El partido ofrecería una referencia distinta a la de los encuentros contra Colombia y Perú, tanto por el ritmo como por la presión que suele acompañar el duelo frente a Estados Unidos.
Sin embargo, no es indispensable que esa evaluación comience con una titularidad. México podría reservar al atacante y recurrir a él durante algunos minutos, siempre que el desarrollo del encuentro y su condición física lo permitan. Otra alternativa es dejarlo fuera para evitar cualquier riesgo y valorar su evolución antes del compromiso ante Chile.
Para el propio jugador, la motivación de participar puede ser alta, pero el deseo de estar en la cancha no reemplaza una evaluación médica. En casos de golpes y molestias, la decisión debe considerar no solo si puede jugar, sino también si existe riesgo de que la lesión empeore o limite su rendimiento.
El antecedente personal de Márquez frente a Estados Unidos también añade un componente emocional. En el Mundial de Corea y Japón 2002, el entonces capitán mexicano fue expulsado en los octavos de final contra el conjunto estadounidense, que eliminó al Tri. Aquella derrota dejó una huella en la historia reciente de la selección, aunque el actual desafío de Márquez sea distinto: ahora debe tomar decisiones desde el banquillo.
La prioridad para México será encontrar un equilibrio entre la competitividad y el cuidado de sus jugadores. El Clásico de Norteamérica invita a buscar la victoria, pero la presencia de Gilberto Mora dependerá, ante todo, de que esté plenamente recuperado y de que el cuerpo técnico considere conveniente asumir el riesgo.
