Chivas y la indirecta a chicharito: nueva era con josé castillo

La velada que vivió Chivas ante Rayados de Monterrey no solo dejó tres puntos y una exhibición de carácter, también provocó un mensaje en redes sociales que muchos interpretaron como una indirecta para Javier «Chicharito» Hernández. En pleno momento de euforia por la victoria y por el gran presente del equipo, el club destacó el sentir de uno de sus actuales referentes, José Castillo, en una frase que contrastó de inmediato con el discreto cierre de etapa del histórico delantero tapatío.

El segundo ciclo de Chicharito con el Guadalajara quedó muy por debajo del escenario ideal que imaginaban tanto el jugador como la afición. A pesar de llegar como ídolo consagrado y emblema de la Selección Mexicana, su regreso no se tradujo en goles ni en noches memorables. En dos temporadas apenas consiguió cuatro anotaciones: tres en Liga MX y una en la Concachampions, cifras muy lejanas a las expectativas que se generaron alrededor de su fichaje en enero de 2024.

El momento más doloroso de esa etapa fue el penal fallado en los cuartos de final del Apertura 2025 ante Cruz Azul. Aquel error desde los once pasos significó la eliminación de un equipo dirigido entonces por Gabriel Milito y se convirtió en símbolo de un paso gris de Chicharito por el club en su retorno. Esa acción marcó la narrativa de su segunda aventura con el Rebaño: mucha ilusión inicial, poca regularidad y un cierre amargo.

La directiva decidió no renovar su contrato y la relación terminó en diciembre, de manera fría y sin grandes homenajes dentro de la cancha. Con su salida, Chivas apostó por reconfigurar su ataque, fortalecer el bloque colectivo y darle protagonismo a futbolistas que venían empujando fuerte. El resultado hoy es evidente: sin la figura mediática de Chicharito, el equipo luce más sólido y convincente.

Tras 12 jornadas del Clausura 2026, el Guadalajara se encuentra en la cima de la Liga MX. No solo manda en la tabla general, también presume la ofensiva más productiva del campeonato, con 25 goles anotados. El discurso ya no gira alrededor de un solo nombre, sino de un grupo que mezcla juventud, talento y una identidad de juego clara.

El partido ante Rayados fue el mejor ejemplo de este nuevo rostro. Chivas ganó con drama, con sufrimiento hasta el último minuto y con varios protagonistas repartidos por el campo. Uno de ellos fue José Castillo, defensor que se ha ganado un lugar en el once y que ante Monterrey firmó un gol de gran manufactura, digno de un atacante. Su anotación no solo encarriló el triunfo, también reforzó la idea de que este equipo encuentra soluciones desde cualquier sector.

Al finalizar el encuentro, Castillo ofreció unas palabras que el club decidió difundir en sus cuentas oficiales: «La sensación de hacer gol con el Rebaño es inigualable. Gracias por el cariño, Chivahermanos». El mensaje, emotivo y lleno de identificación con los colores, fue interpretado por muchos aficionados como un contraste implícito con lo vivido recientemente con Chicharito, cuyo regreso nunca terminó de cuajar ni en lo futbolístico ni en lo emocional.

Que Chivas haya elegido resaltar precisamente esa frase, en medio del gran momento que atraviesa el plantel, se leyó para algunos como un guiño: la idea de que hoy el protagonismo recae en jugadores que están rindiendo al máximo y que se sienten plenamente conectados con el proyecto actual. Sin mencionar a nadie, el club subrayó el valor de quienes están dejando huella en el presente, a diferencia de un pasado cercano que no cumplió con lo prometido.

Otro nombre clave en esta nueva era es la Hormiga González, convertido en el gran artillero rojiblanco. Ante Rayados volvió a hacerse notar al abrir el marcador y llegar a 10 goles en el torneo, cifra que lo coloca como líder de goleo, compartiendo la cima con João Pedro, delantero del Atlético de San Luis, que en la última fecha se fue en blanco. Su eficacia frente al arco lo ha transformado en el nuevo referente ofensivo del equipo, llenando el vacío mediático y goleador que se esperaba que ocupase Chicharito.

La actuación de Raúl Rangel terminó de redondear una noche heroica. El guardameta se erigió en figura al atajar un penal en el último minuto, una intervención que valió directamente los tres puntos. La imagen del portero lanzándose y salvando el resultado se ha vuelto un símbolo del carácter y del momento anímico de este Chivas, que parece responder en los instantes de mayor presión, justo donde antes solía doblarse.

El presente rojiblanco también se refleja en las convocatorias nacionales. Para la próxima Fecha FIFA, cinco futbolistas del Guadalajara fueron llamados a la Selección Mexicana: la Hormiga González, Raúl Rangel, Brian Gutiérrez, Roberto Alvarado y Richard Ledezma. El Tricolor se medirá a Portugal en la reinauguración del Estadio Banorte y a Bélgica en el Soldier Field de Chicago, duelos de alto nivel que confirman que Chivas vuelve a ser una base importante del representativo nacional.

Esta presencia masiva en el combinado azteca contrasta directamente con el panorama de hace un par de años, cuando el equipo no lograba consolidar tantos jugadores a nivel selección. El giro se explica por un mejor trabajo colectivo y por un vestidor en el que varios elementos atraviesan su mejor versión. La apuesta por una columna vertebral joven, complementada por algunas piezas con experiencia, comienza a dar frutos tanto en la Liga MX como en el escaparate internacional.

El caso de Chicharito, visto en retrospectiva, funciona como un punto de inflexión. Su regreso fue, sobre todo, un movimiento emocional y de marketing que nunca se tradujo en la consistencia que el plantel necesitaba. Hoy, sin ese foco mediático, el club presume un modelo más equilibrado: la estrella es el equipo y no un solo futbolista. En lugar de depender de un nombre, Chivas distribuye responsabilidades entre defensas que marcan goles, porteros que salvan partidos y delanteros que sostienen el ritmo goleador jornada a jornada.

Es probable que la indirecta en redes no haya sido casual. En el mundo del futbol moderno, donde cada mensaje en plataformas digitales se cuida al detalle, destacar la frase de Castillo sobre lo «inigualable» que es marcar con el Rebaño envía un mensaje interno y externo: el que hoy quiera brillar con Chivas debe estar totalmente comprometido con el escudo y responder en los momentos definitivos, algo que el aficionado sintió que faltó en la reciente etapa de Chicharito.

También hay una lectura más profunda: el Guadalajara actual vive un proceso de reconstrucción de identidad. Durante años buscó figuras que pudieran cargar con el peso de la historia, pero terminó encontrando su mejor versión cuando dejó de mirar hacia el pasado y se enfocó en consolidar una nueva generación. La comparación inevitable entre el cierre de ciclo de Hernández y la irrupción de jugadores como la Hormiga o Castillo solo refuerza esa sensación de relevo generacional.

De cara al futuro, el desafío para Chivas será mantener este nivel y evitar que el equipo se relaje por el buen momento. Estar en la cima de la Liga MX después de 12 jornadas es importante, pero el juicio definitivo llegará en la liguilla, justo donde el proyecto anterior se desmoronó, como sucedió en aquel penal fallado ante Cruz Azul. El club parece decidido a que esas escenas no se repitan y a que las nuevas figuras escriban un capítulo distinto.

Para la afición, el contraste entre lo que se soñó con el regreso de Chicharito y lo que finalmente está ocurriendo con los nuevos referentes deja una lección clara: las historias románticas no siempre garantizan éxito deportivo. En cambio, la combinación de trabajo, estabilidad táctica y confianza en jugadores en pleno ascenso puede terminar siendo mucho más efectiva, incluso si no generan tanto ruido mediático en un inicio.

Al final, la «indirecta» a Chicharito no necesita nombres propios para entenderse. El mensaje de Chivas es que la camiseta se honra con rendimiento y conexión real con el club. Hoy, con un equipo que lidera la liga, con un goleador intratable, con un portero decisivo y con varios seleccionados nacionales, el Rebaño ha encontrado una nueva voz colectiva. Y esa voz, amplificada en redes sociales, deja claro que el presente rojiblanco se construye mirando hacia adelante, no viviendo de glorias pasadas.