El fantasma de Gago y Anselmi vuelve a rondar la Liga MX: en Sudamérica quieren llevarse a otro técnico
El éxodo de entrenadores se ha convertido en una constante en la Liga MX. Cada vez que un director técnico logra consolidar una idea atractiva de juego o empieza a sumar buenos resultados, las miradas del extranjero se posan sobre él. Desde Sudamérica, Europa o incluso destinos económicamente poderosos, surge la tentación de «arrebatarle» a los clubes mexicanos a sus estrategas mejor valorados.
En pleno Clausura 2026, ese escenario vuelve a repetirse. A mitad del torneo, cuando la competencia empieza a definirse y los equipos perfilan su objetivo rumbo a la Liguilla, un club tradicional del cono sur ha puesto la mira en la banca de uno de los protagonistas de la parte alta de la tabla general: Esteban Solari, técnico de los Tuzos del Pachuca.
El precedente: Anselmi y Gago, heridas abiertas en la Liga MX
El futbol mexicano aún no olvida dos casos recientes que dejaron un sabor amargo: Martín Anselmi y Fernando Gago. Ambos simbolizan lo que ocurre cuando un proyecto que parecía sólido se rompe de golpe por la salida inesperada del entrenador.
En el caso de Anselmi, Cruz Azul había encontrado, al fin, una versión convincente de la «Máquina Celeste». El equipo mostraba identidad, orden y ambición, con la mira puesta en sumar una nueva estrella a su escudo. Sin embargo, tras apenas un año en el banquillo, el argentino optó por dar el salto a Europa para dirigir al Porto de Portugal. La aventura europea, lejos de consolidarlo, terminó siendo efímera: no alcanzó a cumplir dos meses al frente del club luso. El llamado «sueño europeo» se transformó en una experiencia fugaz y decepcionante.
Fernando Gago protagonizó otro capítulo polémico. Con Chivas se encontraba construyendo una propuesta reconocible y, aunque con altibajos, el proyecto generaba expectativa. Sin embargo, su salida fue abrupta: dejó al Guadalajara prácticamente de un día para otro para asumir el timón de Boca Juniors, sin un adiós claro para la afición rojiblanca. Más tarde regresó al futbol mexicano para dirigir a Necaxa, pero lejos de reivindicarse, su paso por Aguascalientes estuvo marcado por resultados muy pobres y un desempeño colectivo que nunca terminó de cuajar.
Estos dos antecedentes dejaron una sensación de vulnerabilidad en la Liga MX: ningún proyecto, por prometedor que parezca, está blindado cuando llegan ofertas del extranjero acompañadas de mejores condiciones deportivas o económicas.
Las cláusulas de rescisión: la puerta de salida «legal»
En términos contractuales, el mecanismo que facilita estas salidas es la ya habitual cláusula de rescisión. Este apartado permite que un entrenador rompa su vínculo con el club actual mediante el pago de una suma previamente pactada. A cambio, puede enrolarse con otro equipo que le ofrezca mayor proyección internacional, la posibilidad de competir en torneos de mayor prestigio o, simplemente, un salario más elevado.
En los últimos años, estas cláusulas han facilitado el salto de técnicos hacia Europa, hacia la MLS en Estados Unidos y, de forma creciente, hacia ligas emergentes con gran poder económico, como la de Arabia Saudita. La novedad ahora es que la tentación llega desde Chile, donde un club histórico ha fijado sus ojos en Esteban Solari.
La Universidad de Chile apunta a Esteban Solari
Informaciones provenientes de Sudamérica señalan que la Universidad de Chile, uno de los equipos más populares del país andino, tiene en carpeta al actual entrenador de Pachuca. El nombre del técnico argentino ha empezado a circular con fuerza en el entorno de la llamada «U», que analiza la posibilidad de convencerlo para hacerse cargo de su banquillo lo antes posible.
Por ahora, no se ha confirmado si el entorno de Solari o sus representantes han entablado conversaciones formales con la dirigencia del conjunto chileno. Sin embargo, el rumor se ha instalado con fuerza y va ganando terreno conforme avanza la temporada en el cono sur, donde la competencia se intensifica y los clubes buscan dar golpes de efecto incorporando entrenadores con ideas frescas y experiencia reciente en ligas competitivas como la mexicana.
El contexto en Pachuca: de la salida de Jaime Lozano a la llegada de Solari
La posible partida de Solari adquiere mayor relevancia si se observa el contexto en el que llegó a Pachuca. A diferencia de lo que ha sido costumbre en Grupo Pachuca, la directiva decidió cortar de manera anticipada el proceso de Jaime Lozano debido a la falta de resultados acordes a las expectativas.
Para Jesús Martínez, dirigente del grupo, el hecho de no obtener la clasificación directa a la Liguilla y conformarse únicamente con el Play-In fue motivo suficiente para dar por terminada la etapa de Lozano. El margen de tolerancia se redujo al mínimo en un club acostumbrado a ser protagonista, y la directiva apostó por un cambio inmediato.
En ese escenario desembarcó Esteban Solari, prácticamente de un día para otro y obligado a responder de inmediato en una instancia de eliminación directa. Su primera prueba fue exitosa: superó a Pumas de la UNAM y mantuvo viva la esperanza de los Tuzos. Sin embargo, en el duelo decisivo por el boleto a la Fiesta Grande, Pachuca cayó ante Bravos de Juárez, dirigidos por Martín Varini, quedándose a las puertas de la Liguilla.
El presente de los Tuzos: un proyecto en plena competencia
Lejos de derrumbarse, el equipo hidalguense se recompuso bajo la batuta de Solari. En el Clausura 2026, Pachuca se encuentra instalado en el cuarto lugar de la clasificación general, con un balance de seis victorias, dos empates y dos derrotas, acumulando 20 puntos antes de la disputa de la Jornada 11.
Con siete partidos por delante en la fase regular, los Tuzos se mantienen a cinco unidades del liderato general, que en este momento pertenece a Cruz Azul. Sin embargo, la parte alta de la tabla está muy apretada: el lugar de honor de la Máquina es asediado por los Diablos Rojos del Toluca y las Chivas del Guadalajara, que también pelean por cerrar la fase regular en lo más alto.
En este contexto, la pregunta que ronda el entorno hidalguense es inevitable: ¿será capaz Pachuca de meterse de lleno en la batalla por el primer lugar del campeonato? Y, en paralelo, ¿qué pasará con ese proyecto si Solari llega a recibir una oferta formal de la Universidad de Chile?
¿Qué hace atractivo a Solari para Sudamérica?
El interés desde Chile no es casual. Esteban Solari ha mostrado una rápida capacidad de adaptación a las exigencias de la Liga MX. Tomó a Pachuca en un momento de presión, sin margen de error y con la obligación de responder en instancias definitivas. A partir de ahí, consolidó un equipo competitivo, ordenado y con vocación ofensiva, capaz de sumar puntos con regularidad.
Su perfil encaja con lo que buscan muchos clubes sudamericanos: un técnico joven, con ideas modernas, experiencia reciente fuera del continente y capacidad para trabajar con planteles mixtos, combinando futbolistas consolidados con talentos emergentes. Además, su paso por un grupo estructurado y acostumbrado a formar jugadores como Pachuca le otorga un plus en cuanto a manejo de cantera y procesos de desarrollo.
El impacto potencial de su salida en Pachuca y en la Liga MX
Si la Universidad de Chile concretara su interés y lograra llevarse a Solari, Pachuca se vería obligado a rehacer su plan deportivo una vez más en un plazo muy corto. El equipo hidalguense ha apostado a lo largo de los años por proyectos con continuidad, pero también ha demostrado pragmatismo cuando percibe que existe una oportunidad de negocio o un cambio necesario.
La Liga MX, por su parte, volvería a enfrentarse al mismo debate: ¿es posible construir proyectos de largo plazo cuando los técnicos que destacan se convierten rápidamente en objetivo de otros mercados? Casos como los de Anselmi, Gago y, ahora, el posible de Solari, exponen la fragilidad de los procesos en un entorno futbolístico cada vez más globalizado.
Desde la perspectiva de la propia liga, la salida continua de entrenadores exitosos puede tener un doble filo. Por un lado, demuestra que el torneo mexicano es una plataforma atractiva y competitiva que proyecta técnicos y jugadores hacia otros horizontes. Por el otro, impide que muchas ideas de juego alcancen su madurez total, afectando la continuidad, la identidad de los clubes y, en algunos casos, el nivel de estabilidad deportiva.
¿Debe preocuparse Pachuca?
Para la directiva y la afición de Pachuca, el rumor procedente de Chile no puede tomarse a la ligera. Con el equipo peleando en la parte alta de la tabla, la prioridad del club debería ser blindar el proyecto y ofrecerle a Solari condiciones que le hagan pensar dos veces cualquier propuesta externa.
El papel de la cláusula de rescisión será clave: dependiendo de su monto y de la voluntad del propio entrenador, la negociación puede tornarse compleja o resolverse con rapidez. Si la Universidad de Chile está dispuesta a hacer un esfuerzo económico importante, la decisión final terminará pasando por el propio técnico, que deberá valorar si le conviene abandonar un proyecto en marcha en México para asumir el reto de dirigir en un club grande de Chile, con toda la presión que ello implica.
El espejo de Gago y Anselmi: lecciones para el futuro
Los antecedentes de Gago y Anselmi pueden servir como advertencia. No siempre un salto a otro mercado, por más atractivo que parezca, garantiza estabilidad ni crecimiento inmediato. Anselmi dejó un proyecto sólido en Cruz Azul para recalar en un histórico de Europa, pero su estancia fue tan corta que terminó regresando rápidamente al punto de partida, con su reputación puesta en tela de juicio.
En el caso de Gago, la forma en que salió de Chivas y su posterior paso negativo por Necaxa muestran cómo una decisión puede alterar no solo el rumbo de un club, sino también la percepción sobre el propio entrenador. Los proyectos inconclusos dejan heridas en las aficiones, pero también pueden truncar carreras que parecían en ascenso.
Si Solari llegara a enfrentarse a una decisión similar, tendría frente a sí el mismo dilema: apostar por la continuidad y consolidar su trabajo en la Liga MX, o aceptar el desafío de un nuevo banco en Sudamérica, con todos los riesgos y oportunidades que ello conlleva.
¿Hacia dónde se dirige la Liga MX en materia de técnicos?
Todo este contexto abre una reflexión más amplia: la Liga MX se ha convertido en un mercado muy atractivo para jugadores y entrenadores, pero también en un trampolín. Los clubes mexicanos parecen condenados a convivir con la incertidumbre que generan las cláusulas de rescisión y el constante interés del extranjero.
La clave para minimizar el impacto de estos movimientos podría pasar por fortalecer los proyectos institucionales por encima de los nombres propios, invertir en cuerpos técnicos internos, formar auxiliares y entrenadores en casa y, sobre todo, diseñar planes deportivos que no dependan en exclusiva de una sola figura en el banquillo.
Mientras tanto, la historia se repite. El fantasma de las salidas repentinas, que ya tuvo en Gago y Anselmi dos ejemplos claros, vuelve a rondar la Liga MX. Esta vez, el entrenador en la mira es Esteban Solari, y el desenlace dependerá de la fuerza de la propuesta chilena, de la determinación de Pachuca para retenerlo y de las ambiciones del propio técnico argentino en este punto de su carrera.
